martes, 25 de mayo de 2010

Las diferencias...

...entre tu y yo,
son tan pequeñas que nadie sabe
que somos dos almas unidas en lugar de una

sábado, 22 de mayo de 2010

Voy ha decirte algo


- Te dejo
-No me dejas
-Sí, si te dejo
-No, te vas. Nadie deja a nadie, simplemente te vas
porque eres libre. Tu te vas, otro llegará, otro se quedará
y otro ni si quiera aparecerá

viernes, 21 de mayo de 2010

De las inseguridades


Estoy aquí hablando contigo y tengo miedo, me dices cosas bonitas y tengo miedo. Lo tengo porque un día esto puede acabarse. Un día de estos todo lo que somos puede quedarse en nada.
Siempre nos dicen que vivamos el momento, que no pensemos en el futuro. Tienen razón deberíamos disfrutar de lo que tenemos en el momento, pero no lo hacemos porque queremos preservarlo para siempre.
Necesitamos tener la seguridad de que esa persona va a estar ahí siempre. Nos torturamos y nos hacemos daño pensando en algo que no ha llegado y que puede que nunca llegue.

jueves, 20 de mayo de 2010

Por qué...

...se dice si se sabe que luego va a hacer daño.
           Unos segundos de placer no son nada
si los comparamos con todo
                            el tiempo que perdemos por culpa de lo dicho.
Pero esos malditos segundos merecen la pena.

viernes, 14 de mayo de 2010

Sobre el dolor del destino


¿Por qué somos tan extraños? Cuando la persona especial nos dice algo bonito, algo hermoso que entra directo al corazón, éste se para, sientes como si tu sangre desapareciera y luego vuelve de golpe dándote sacudidas de placer, saltas, gritas, cierras los ojos con fuerza. No sabes que hacer, pero ese nerviosismo y esa ansiada sensación desaparecen con tal rapidez y dejan tal huella que tienes miedo de volver a hablar con esa persona.
Sinceramente pienso que eso es así, porque la vida está celosa, ella está sola. Nosotros nos creemos sus mentiras, y sufrimos por algo que no debería hacernos daño.
Es sólo cuando nos enfrentamos a ella (cuando le decimos que no hay nada que temer porque confiamos en esa persona especial) cuando podemos vivir y tener sacudidas durante el resto de nuestras vidas.
¿Pero existe alguien tan fuerte como para hacer eso? Yo aún no he visto a nadie capaz de tal hazaña.